Presupuestar es descomponer la obra en partidas medibles y asignar a cada una materiales, mano de obra, equipos y rendimiento. Ese último dato es el que más se subestima y el que más margen se come.

Estructura mínima

Deja por escrito qué queda fuera del presupuesto. Las exclusiones evitan más discusiones que cualquier cláusula de contrato, sobre todo en obras de remodelación donde siempre aparecen sorpresas al demoler.

Un presupuesto sin cubicaciones respaldadas es una promesa, no un documento técnico.

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