El entramado ligero de pino es el sistema más extendido en vivienda: económico, conocido por la mano de obra y fácil de reparar. Los paneles de madera contralaminada apuntan a otro segmento, con montaje rápido y capacidad para edificios en altura media.
Diferencias prácticas
- Plazo de montaje: los paneles llegan prefabricados y se instalan en días.
- Precisión: el CLT exige un proyecto cerrado antes de fabricar.
- Mano de obra: el entramado se resuelve con carpinteros locales.
- Comportamiento acústico y térmico: distinto en cada sistema.
En ambos casos, el enemigo es el mismo: la humedad. El diseño de la barrera de vapor, la ventilación de cavidades y la protección durante el montaje definen la vida útil de la estructura.